Higiene ambiental  La Cocina Italiana!! Verano y Diversion!


El San Telmo de Mafalda

Los museos, las antigüedades y la vida callejera dan color a este bohemio barrio en el que nació la niña más famosa de Argentina.
Mafalda es una niña curiosa, inquieta e irónica, nacida de una típica familia porteña, en el barrio de San Telmo. Hace más de un siglo, la zona se fue poblando de miles de trabajadores portuarios que, hacinados, convivían en conventillos coloniales. Ahora, los turistas y los protagonistas de los cómics dan vidilla a uno de los barrios más bohemios de Buenos Aires.

Los trabajadores portuarios han sido sustituidos por las caricaturas de La Ruta del Cómic. Entre todos los dibujos destaca Mafalda, el célebre personaje que Quino, cuyo nombre real es Joaquín Salvador Lavado, creó en 1964, y que vivía en un edificio localizado en el número 371 de la calle Chile. A pocos metros de su antigua casa se encuentra un pequeño banco que causa furor. En él está sentada la pequeña Mafalda.

Muy cerca de donde se sienta la simpática niña se levanta el mercado de antigüedades de San Telmo, un edificio modernista proyectado en 1897 por el ingeniero arquitecto de origen italiano, Juan Antonio Buschiazzo. Las carnicerías, las verdulerías, las panaderías, las pescaderías y otros comercios típicos conviven con los pósters, los carteles de tango y los objetos de cristal.

Entre longanizas y Maradonas

A pocos pasos de la estatua de la niñita, a la que extrañamente le preocupan las injusticias del mundo, se celebra durante los fines de semana la Feria de San Telmo. Los vendedores de mate y de figuritas de Maradona, los músicos, los artistas callejeros y los bailarines de tango toman la calle Defensa y la colorida Plaza Dorrego. No faltan las longanizas asadas y las milanesas para pasar una agradable jornada de baratas compras callejeras.

Cerca se puede visitar la bonita iglesia de estilo mudéjar Nuestra Señora de Belén del siglo XVIII. Y también hay muchos museos: El de la Ciudad de Buenos Aires; el de la Historia del Traje; el Histórico Nacional; el de Arte Moderno; el Museo Penitenciario; del Cine; de la Emigración Gallega; del Títere; Museo de Arte Contemporáneo... Y alguno más.

Además de la gran cantidad de museos hay otra curiosidad: La Casa Mínima, la más estrecha de toda la ciudad. La angosta vivienda tiene 2,50 metros de ancho y 13 metros de profundidad. Fue construida entre fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX y pertenecía a una vivienda bastante más grande que fue derruida.

¡De sopa, ni hablar!

No sabemos si Mafalda salió alguna vez de su querido barrio de San Telmo, pero podríamos hacer una escapada para hacer el típico city tour que nos lleve a la Plaza de Mayo, conocida popularmente como la plaza del pueblo argentino. A un lado de la plaza se encuentra el Cabildo, el edificio histórico más antiguo de la ciudad, donde los criollos decidieron constituir un gobierno propio e independizarse del Rey de España en 1810.

En la misma plaza podemos visitar también la Casa de Gobierno o Casa Rosada y la Catedral Metropolitana, de carácter neorrenacentista, el santuario católico más importante de la Argentina. También es recomendable darse un paseo por La Recoleta, de estilo europeo (en el cementerio homónimo descansan los restos de Evita Perón, Adolfo Bioy Casares y Facundo Quiroga, entre otros).

De ahí nos marchamos a Puerto Madero, el más nuevo de la ciudad. Los lujosos rascacielos de cristal, los restaurante y los hoteles de lujo conviven con las antiguas fábricas portuarias y con el imponente Río de La Plata. Quedaría el barrio con más color de todo Buenos Aires, La Boca. Desde 1870 comenzó a recibir una gran cantidad de inmigrantes, en su mayoría italianos (genoveses), quienes construyeron sus casas con chapas de zinc y las pintaron con las sobras de los talleres del puerto.

No nos podemos ir de Buenos Aires sin ver un show de tango, el estilo musical de la ciudad. Mientras podemos comernos un jugoso bife de chorizo de 200, 300, 500 u 800 gramos. ¡De sopa, ni habla!

San Telmo, el lugar más divertido ¡para ir de compras!

El barrio de San Telmo tiene muchas razones para ser considerado uno de las zonas más encantadoras de Buenos Aires. Y entre sus mayores atractivos se encuentra la feria de San Pedro Telmo, dedicada especialmente para todos aquellos que disfrutan de un día de compras; el lugar es un paraíso.

Allí se puede encontrar joyería, cristal, vajillas, cuadros, placas de automóviles y collares, entre otras reliquias. Pero el gran encanto de este bazar callejero es la legión de artistas que buscan la oportunidad de presentar su gran talento en medio de los comerciantes.

Todos los domingos de 10 am a 5 pm, actores, magos, malabaristas y músicos hacen de San Telmo el lugar más divertido para ir de compras en la capital argentina.

Los primeros puestos en este lugar se instalaron en noviembre de 1970, en la Plaza Dorrego, la segunda más antigua de Buenos Aires y que le ha valido el título de Monumento Histórico Nacional, desde 1978.

Actualmente la feria se extiende hacia el norte por calle Defensa para llegar a la Plaza de Mayo. Es recomendable llevar los zapatos más cómodos que tengas, una botella de agua (sobre todo en verano, cuando la temperatura supera los 30 ° C) y armarte de paciencia para poder moverte tranquilamente entre la multitud.

La feria recibe casi 10 mil visitantes todos los domingos. Durante el paseo, los puestos de comida, bares y restaurantes, resultan de gran alivio, ya sea para descansar los pies o para darle gusto al estómago. Y no es para menos, resulta imposible no dejarse seducir por el aroma de una parrillada.

Sin embargo, el ambiente del lugar, con casas grandes, antiguas iglesias y calles empedradas; pudiera resultar un tanto engañoso para el bolsillo. Comprar en Feria San Telmo puede ser caro, y los vendedores saben que el turista viene cargado de dólares y no querrán desaprovechar la oportunidad. Un recuerdo puede costar 40 pesos, pero si sabes regatear o negociar, podrás comprarlo por menos de la mitad.

Además de las compras, la feria de artesanías está llena de artistas. Una persona famosa en el lugar es el hombre invisible. Sentado en una silla, vestido con traje, sombrero y gafas de sol. El "detalle" está a la cabeza, que no puede ser visto. La risa y miradas incrédulas de los turistas son inevitables.

Los músicos son otro de los atractivos recurrentes del lugar. Guitarra y acordeón se unen para producir el sonido del tango o el estilo musical que la audiencia requiera. Sí, tocan música brasileña, por ejemplo, "La chica de Ipanema", de Tom Jobim. Claro, va a costar unos cuantos pesos.

Al final de la feria, cuando las tiendas comienzan a desmantelarse, vale la pena quedarse cuando un montón de parejas aprovechan el espacio para dar un espectáculo baile de tango. Cualquier persona puede unirse a ellos.

Higiene ambiental Marketing Online


La mejor Carne al mejor Precio Llevamos el cine a tu casa! La Mejor Carne de San Telmo La Mejor imagen Yoga y Reiki El Mejor Seguro

Estética Dental! Marketing Online